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domingo, 30 de diciembre de 2007

El Elfo Oscuro de los Reinos Olvidados


Esta vez más que de un libro os voy a hablar de una colección todavía incompleta, la que narra las aventuras del Elfo Oscuro Drizzt Do´Urden, creado por el estadounidense R.A. Salvatore, ambientadas en el mundo de los Reinos Olvidados. Dentro de la fantasía actual, es uno de los personajes más famosos y con más tirón del panorama mundial, y de él se han hecho “cameos” en prácticamente todos los videojuegos ambientados en Reinos Olvidados (Baldur´s Gate I y II, los Dark Alliance, Demonstone…). Además, en Estados Unidos se publican comics de sus obras, y como no la industria de Hollywood ya se ha planteado eso de hacerle una peli (veremos entonces a un elfo oscuro matando a un dragón musulmán comunista). Se han publicado más de veinte títulos con él o con sus compañeros como protagonistas, y la cosa aun va para largo.

Drizzt Do´Urden lleva existiendo casi veinte años, tiempo durante el cual ha evolucionado junto con el mundo de los Reinos Olvidados, y es más, ha contribuido a su desarrollo. Cualquiera que juegue al juego de rol de Reinos sabe del peligro que suponen los drows (como se conoce a los elfos oscuros) que viven en las profundidades de la tierra, y de la tiranía feroz que ejercen sus malvadas madres matronas drows. Sin duda, es uno de los aspectos más carismáticos de este mundo, y prácticamente toda la cultura drow se ha hecho a partir de las novelas de Salvatore sobre este personaje. El mayor guerrero de su raza, Drizzt, es un renegado que tuvo que huir de su ciudad natal, Menzoberranzan, situada en una inmensa caverna a miles de millas bajo tierra. Incomprendido y perseguido por la mismísima diosa de su malvado pueblo, Drizzt debe subir a la desconocida superficie donde conocerá nuevas realidades, encontrará un hogar y vivirá innumerables aventuras enfrentándose a centenares de enemigos de los que el más peligroso será él mismo. Salvatore consigue que seas capaz de vibrar y empatizar con la historia de este renegado, tanto en los momentos de desarraigo y dolor como en los de triunfo y plenitud. Además, con estos libros viajas a través de los Reinos Olvidados como si tú mismo estuvieras viviendo la aventura, navegando en las carabelas por el Mar de las Espadas o cruzando un duro paso de montaña en invierno, resistiendo un asedio de un ejército de orcos o acechando enemigos en la oscuridad.

Salvatore me parece un genio a la hora de llevar el “tempo” de una obra, jamás se te hace pesada la lectura. Igualmente, los acontecimientos y los actos de los personajes nos son contados en el momento justo para que la tensión y la emoción no haga más que crecer hasta el desenlace final, que siempre sorprende; y eso es una cualidad excelente para un autor, el que el lector sepa que va a ser sorprendido. Leed la historia del Elfo Oscuro Drizzt Do´Urden si queréis fascinaros con un mundo sin límites.

lunes, 3 de diciembre de 2007

Las Puertas de Anubis



Tim Powers tiene una visión característica y especial de lo que es un universo fantástico, una visión que resulta especialmente atrayente a los lectores que gustamos del género de la fantasía. Es algo tan simple como la idea de que ese mundo mágico yace de forma secreta, como un submundo, en nuestra propia realidad. Así consigue que, en algún momento, mientras lees alguna de sus obras, te preguntes si realmente tú podrías estar haciendo ese antiguo ritual o entrando en esa dimensión desconocida. Esto, además, lo acompaña de una magnífica forma de narrar y, sobre todo, de ambientar. Las Puertas de Anubis supuso la madurez definitiva de este autor canadiense y fue la obra que le dio fama mundial. Publicada en 1983, ganó el Philip K. Dick Memorial Award en ese mismo año y el Premio Gigamesh de Fantasía en 1989.

Si tuviera que destacar alguna cualidad de Las Puertas de Anubis por encima de las demás, ésta sería su capacidad de sorprenderte. Y sería así porque es uno de esos libros que cuando lo terminas, cierras las tapas y te das cuenta de los sitios por donde te ha transportado no puedes evitar que te vengan a la cabeza palabras de pura admiración. Todos los sucesos que surgen alrededor del protagonista nos llevarán a un viaje increíble a través del oscuro Londres de principios del Siglo XIX, donde la magia pugna por no desaparecer de un mundo que parece no ser ya el suyo. Brendan Doyle recibe una extraña oferta de trabajo de una noche para dar una charla sobre el poeta inglés Samuel Coleridge, y a partir de aquí los hechos se irán sucediendo en una cadena que nos llevará a un mundo fantástico sin salir de nuestro mundo real. Así, nos veremos inmersos en una historia a través del tiempo en la que brujos centenarios persiguen sus objetivos valiéndose de asesinos sobrenaturales, espíritus, y seres a los que ya no se les puede llamar humanos, todo ello envuelto en las más oculta magia egipcia antigua. La inclusión de famosos personajes de la época como Lord Byron o el mismo Coleridge le da un toque especial a la obra, haciendo más realista ese submundo fantástico.

Las Puertas de Anubis es, en mi opinión, el ejemplo perfecto de síntesis de novela histórica, fantástica, negra y de Ciencia-Ficción. Aunque es cierto que al principio la lectura no engancha especialmente, en cuanto la historia toma cuerpo avanza como si fuera una avalancha. Si a esto le añadimos la facilidad y la intensidad con la que Tim Powers transmite cada escena, haciendo que podamos respirar las sensaciones de cada momento, el resultado es que parece que nosotros mismos pasamos por Las Puertas de Anubis. Atreveos a cruzarlas, veréis como la realidad tiene más secretos de los que podáis imaginar.

viernes, 16 de noviembre de 2007

Bóvedas de Acero


Pocos autores han marcado tanto a un género literario como Isaac Asimov. Con él ocurre ese raro fenómeno de que una obra magnífica revolucione tanto su campo que a partir de ella la literatura del género no se conciba sin sus creaciones, haciendo del escritor una leyenda (Tolkien en la fantasía, Ibsen en el teatro o Hitchcock en el cine). Y es que la Ciencia Ficción le debe a este químico estadounidense de origen ruso una inmensa parte de lo que es hoy en día. Todo aficionado, aunque no haya leído ninguna de sus obras, ha oído hablar de las Leyes de la Robótica, ya sea en libros, comics, o en el cine (qué mejor ejemplo que Yo, robot, con Will Smith). Y en Bóvedas de Acero esa impresionante creatividad se aprecia página a página, a cada línea que leemos. Perteneciente al ciclo de las novelas de robots, el libro fue apareciendo a lo largo de 1953 en la revista Galaxy y un año después la editorial Doubleday lo publicaba íntegro.

Esta historia vio la luz en un momento en el que los fans de la ciencia ficción vivían el entusiasmo de la publicación de la tercera entrega de la Trilogía de la Fundación, la parte culmen de la inmensa saga que forman sus dieciséis novelas. No es extraño que poder leer cómo inició la humanidad el largo camino que la llevaría a la psicohistoria (y lo que vendría después) significara una gran emoción para sus seguidores. Por ello, aunque en Bóvedas de Acero tan sólo se muestre la primerísima raíz del futuro ideado por Asimov, aquellos que, como yo, habíamos leído otras de sus obras antes experimentamos esa sensación emocionante que supone conocer los orígenes de una maravilla. Aquellos a los que no os haya caído en las manos ninguna de sus obras seguramente tengáis la sensación de estar en el umbral de una inmensa puerta que se abre ante vosotros. El argumento y la narración os ayudarán a ello. Girando en torno a un planeta Tierra en el que millones de personas viven en enormes tecno-ciudades que funcionan de forma mecánica, en las que no existe el contacto con el exterior; y donde la humanidad ha colonizado decenas de planetas y ha desarrollado una tecnología revolucionaria, los robots, veremos como la Tierra se queda obsoleta frente a los habitantes de los planetas (Spacers, o espaciales en castellano), lo que la ha llevado a perder numerosas guerras ante ellos y a que la influencia de las colonias sea creciente en las Ciudades terrestres. En esta situación de tensión ocurre un terrible crimen que el policía terrestre Elijah Baley deberá resolver junto con un detective espacial, Daniel R. Olivaw, bajo la inmensa presión que supone que de su investigación dependa que haya otra guerra entre planetas. Asimov nos sumerge en una historia de asesinato a través de la cual veremos la lucha del ser humano por liberarse de los últimos obstáculos que le impiden conquistar la galaxia.

El suspense creado en esta novela por Asimov hace que tengamos el impulso constante de seguir sumergiéndonos en la historia página a página, y el futuro descrito por el autor está, para mi gusto, tan perfectamente elaborado que en ocasiones parece que está hablando del presente. Por ello y por muchas otras cosas que debéis ir descubriendo vosotros, Bóvedas de Acero es la mejor manera de empezar a conocer una saga de ciencia-ficción legendaria.

viernes, 2 de noviembre de 2007

Las estrellas mi destino


Corría el año 1956 cuando el escritor neoyorquino Alfred Bester publicaba su segunda novela en el género de la Ciencia-Ficción, Tigre, Tigre, más conocida hoy en día como Las estrellas mi destino (The Stars My Destination). La primera de sus novelas, El hombre demolido (The Demolished Man, 1953) supuso un hito en este género literario, convirtiéndose en la primera obra en ser galardonada con el prestigioso Premio Hugo de Ciencia-Ficción, que más tarde obtendrían otros maestros como Isaac Asimov, Philip K. Dick, Neil Gaiman o Alan Moore. Con esta segunda novela, Bester asentaba su categoría de genio, pues Las estrellas mi destino estuvo y está considerada como un clásico imprescindible de la Ciencia-Ficción.

Y es que el decadente y casi apocalíptico siglo XXV en el que nos sumerge Alfred Bester resulta ser un escenario demasiado atractivo como para no lanzarnos a él. Abandonado entre los restos de una nave, siendo uno más entre toneladas de basura espacial, el protagonista Gulliver Foyle pasa de vivir durante meses en un estado de desánimo completo a experimentar en unos minutos la dulce sensación de sentirse seguro de obtener su sueño, para a continuación verse traicionado por la egoísta nave Vorga. Finalmente, en su corazón sólo cabrá el rencor y el deseo de venganza, que lo moverá a través de una aventura legendaria. Todo esto en un Sistema Solar en guerra en el que las personas han sabido desarrollar sus poderes mentales para teletrasportarse y en donde la despiadada ley del más fuerte gobierna en una humanidad que parece haber perdido el control sobre sí misma. Todo esto acompañado del avance brutal de la tecnología y de las calculadas intrigas políticas y económicas de los grandes poderes del momento. Con todos estos elementos no es de extrañar que esta obra esté considerada un claro antecesor del Cyberpunk. La obra está fuertemente basada en el clásico de Alejandro Dumas El Conde de Montecristo, la novela de venganza por excelencia, y el título original Tigre, Tigre proviene de un famoso poema del inglés William Blake titulado The Tyger, muy estudiado y aludido en obras anglosajonas, como Watchmen, de Alan Moore.

A mi entender, en Las estrellas mi destino la inventiva, las descripciones, el ritmo trepidante del argumento y el desarrollo de los personajes son de un nivel altísimo y hacen de esta obra una lectura vibrante, aunque también es verdad que la narración podría estar mejor hilada a lo largo de la novela. En todo caso, si os gusta la Ciencia-Ficción no podéis dejar pasar este clásico, publicado en castellano por la genial editorial Gigamesh. Adentraos en un mundo en el que las pasiones determinarán el destino de la humanidad.